El proceso de intervención sanitaria y asistencial para las personas con enfermedad mental, comienza con el diagnóstico médico y el tratamiento farmacológico prescritos por el especialista, según la enfermedad de la que se trate.
En un momento determinado de la evolución de la enfermedad, los afectados requieren de otros recursos de intervención que, de forma integral, contribuyan al mantenimiento y/o recuperación de competencias y habilidades que les proporcionen la calidad de vida que la enfermedad les ha quitado.
Los programas de rehabilitación psicosocial no son sustitutivos de los tratamientos médicos sino complementarios. Con ellos se proporcionan a los usuarios espacios individuales y grupales para la rehabilitación psicológica y social que van a redundar en un mejor pronóstico y una mayor calidad de vida.
ASAM considera de enorme importancia contar con la participación del propio enfermo en su proceso terapéutico, para lo cual es necesario:
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