Una de las consecuencias más frecuentes de la enfermedad mental, es que el enfermo se encierre en sí mismo. Si a ello le unimos el rechazo social y el estigma en el que viven estos enfermos nos encontramos con personas que en muchas ocasiones viven aisladas y recluidas en sus domicilios.
Para las familias estas situaciones son muy complejas. Suponen una enorme preocupación e impotencia y necesitan ayuda. En la mayoría de los casos, estos enfermos no están siguiendo el tratamiento adecuado lo que aumenta el grado de conflictividad familiar.
El servicio de Ayuda a Domicilio es un conjunto de prestaciones de carácter psicosocial dirigido a la rehabilitación e integración de las personas con enfermedad mental con una primera finalidad: conseguir que el enfermo salga de su aislamiento y se comunique con su entorno social más cercano. Se trata de ofrecerles una calidad de vida digna, buscando siempre el mayor grado de normalización en su contexto social y familiar.
Este servicio está realizado por un equipo multidisciplinar. Mediante un análisis previo de la situación concreta y la detección de necesidades se programan las correspondientes visitas al domicilio y otros acompañamientos para el enfermo.
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