Un enorme porcentaje de personas enfermas con esquizofrenia viven con sus familiares que se convierten en los cuidadores por excelencia. Los cuidadores deben de saber que nadie puede cuidar de nadie si no se encuentra en las condiciones físicas y emocionales adecuadas.
- Si los cuidadores están tensos e irritables se iniciará un círculo vicioso en el que trasladarán su tensión a la persona enferma que recaerá más y estará peor, necesitando más apoyo y más cuidado; esto a su vez provocará una sobrecarga mayor en el cuidador que cada vez tendrá más dificultades para controlar sus emociones.
- Lo más adecuado sería que los problemas derivados de la enfermedad y del cuidado de su familiar no absorban totalmente su vida, ni les resten los mínimos para mantener el equilibrio emocional necesario para afrontar la situación.
Los familiares afrontan mejor la enfermedad cuando procuran: |